viernes, 18 de noviembre de 2011

Vicepresidentes viperinos

Los vicepresidentes en Colombia, en ejercicio o no, tienen una semejanza con los celadores de barrio. Como no tienen mucho que hacer, se dedican a hablar carreta sin ton ni son, a ‘mazamorrear’ de cualquier manera, a decir los primero que se les ocurre, en grave perjuicio de su propia imagen y del presidente de turno. Lo experimentó Angelino, quien pese a que dijo cosas cuerdas, como la crítica a la cuestionable fórmula de medición de la pobreza y el tema infinito de los $190.000 y que ahora lo tiene a las puertas de la dirección de la OIT, como una hábil jugada de su jefe por sacarlo elegantemente del escenario. Peor es el caso de Francisco Santos, lenguaraz a más no poder, cuando se quedó corto en su momento con las sorprendentes declaraciones de los congresistas que iban a terminar involucrados en la parapolítica (en ese momento osó hablar de 30 a 40 y el país lo señaló con dedo acusador, pero luego todo esto fue apenas el comienzo de algunos de los nauseabundos episodios del Uribato). Pero el degenere de este señor se vio en estos días cuando, quizá bajo los efectos de alguna sustancia alucinógena (de pronto se sopló los hongos de una plasta de boñiga en Villa de Leyva) se atrevió a proponer descargas eléctricas para los estudiantes, por hacer buen uso de su derecho a la protesta y atreverse a empañar con seriedad el manto impoluto de la popularidad de Santos…

Vicepresidentes Viperinos

viernes, 28 de octubre de 2011

El debate miserere

El debate que organizó Citytv con los candidatos a la Alcaldía de Bogotá, con la acostumbrada costumbre sesgadora de invitar solo a los que lideran las encuestas, tuvo un formato que trató de ser más fresco, pero que derivó en un despelote que daba pesar. Como en muchas cosas, acá funciona mejor el debate convencional, son unos temas fundamentales sobre el tapete como educación, empleo, vivienda, etc. Acá se pusieron a enfrentarlos entre sí y daba grima verlos incómodos buscando la cámara para hablarle al público. Televisivamente, era sucio verlos pasearse y bambolear su cuerpo como en un ensayo de obra de teatro de colegio y verlos corretearse los unos a los otros, manoteándose, y viendo como Casas y Pombo, en su calidad de tristes moderadores y convidados de piedra, se les iban detrás como para contenerlos. Al final los candidatos construyeron unos consensos predecibles y se comprometieron con vaguedad con banderas que nadie discutiría. Este debate, como muchos, resultó pobre en ideas, con una seguidilla de vainazos y sacadera de trapos y pocas propuestas concretas. Que entre el diablo y escoja.

viernes, 7 de octubre de 2011

El Estado Encuestador

El hecho de que el electorado bogotano muestre una fuerte inclinación por votar por las propuestas de Gustavo Francisco Petro da muestras de que si bien los ciudadanos rechazan las maniobras corruptas lideradas desde el corazón mismo de la administración distrital por alias ‘La Doctora’, cuyo escándalo se vio inflamado por el linchamiento mediático que sufrió, no disienten para nada de las políticas de corte social que silenciosamente ha instaurado el Polo en Bogotá. Se confirma la tesis que expuso el columnista León Valencia en la Semana del 2 de octubre y se advierte que quizá los bogotanos temen que si llega alguien de una orilla distinta a la de izquierda, esas conquistas tan inusuales podrían perderse.

Además, si el problema es de corrupción, más se asocia con este factor a Peñalosa, que carga con el lastre de bolardos, moños y relleno fluido en Transmilenio, por mencionar algunos líos; que a Petro, quien más bien sí pasó a la historia de los debates en el Senado por ser, junto al riguroso Navas Talero, uno de los artífices que horadó las primeras grietas al peligroso mesianismo de Uribe que amenazaba con enquistarse en la Casa de Nariño.

Sin embargo, Peñalosa apela a un Uribe post-reeleccionista, que ahora luce con un saco morado de seminarista cargándole el megáfono y tal vez salió de allí a la entrevista con Cala, de CCN, para decirle a la opinión que se resiste a ser el ‘mueble viejo’ en que lo quieren convertir merecidamente por ser un ex presidente y además, ‘verboso’ y pendenciero por Twitter (hasta que algún asesor con dos dedos de frente le sugirió con éxito que le bajara al tema de los trinos, algo destemplados). Y además, en esta nueva intentona recurrió al mago de la propaganda negra, JJ Rendón y a sus usuales aliados de El Tiempo, ahora apalancados en las espurias encuestas de Datexco, que han sido amplia y duramente cuestionadas.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Se fue Fernando Peñuela, uno de los cinco más grandes actores de la historia del teatro del país

El actor apareció muerto en su apartamento de Teausaquillo


Réquiem por Fernando Peñuela, uno de los cinco mejores actores de teatro del país


Aunque para la mayoría del público un actor parece solo existir si salió en televisión, existen algunos como Fernando Peñuela, que dedicó su existencia al teatro, como forjador del largo sueño de La Candelaria.


Para una persona sin mayor nivel de información, toparse con la noticia de la muerte de este actor, de la manera tan burda como la registró El Tiempo, le haría pensar que se trataba de un falso positivo anónimo, de los que cayeron en las epopeyas de Soacha. Pero no. Ni siquiera se tomaron la molestia de ubicar una foto de este grande y tomaron la más vil que se les apareció, logrando lumpenizarlo. No es exagerado señalar que, por lo menos, Peñuela fue uno de los cinco actores más grandes de la historia del teatro en el país, en un sitial que comparte con su ex compañero, César Badillo, hoy dedicado a salir en una que otra película desechable de Dago y con otros como Germán Jaramillo, cuyo vacío todavía se siente en el Teatro Libre, que se duele, dentro de las recalcitrantes y anacrónicas posturas de su director Ricardo Camacho, de verlo en La Bruja, que por lo visto, engrosó la lista de producciones de Caracol que desaparecieron silenciosamente.

Desafortunadamente, los indicios muestran que el artista se habría suicidado. El velorio se produjo en el Teatro La Candelaria el viernes en la noche, en medio de una gran conmoción.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Los 'publis' de Yamhure a las AUC

La labor del publirreportaje, que ni siquiera merece ser considerado como un género, híbrido y desagradable de ver y aún menos digno de leer es plenamente desagradecida. Lo ‘cultivé’ con disimulado servilismo y lo padecí con hemorroides y colon irritable en El Tiempo durante 4 años.

Sin embargo, un remedo de columnista como Ernesto Yamhure, alfil del uribismo, se entregó a él sin pudicia alguna y para hacer de mandadero de Carlos Castaño (¿qepd?) O, como decía Julio E. Sánchez, ‘hoy desde aquí, mañana desde cualquier lugar del mundo’… se habrá operado cual Chupeta y desfigurado quizás y con un bisoñé disparejo pasará de agache por las calle de Tel Aviv, o quizás en un kibbutz se haya metido de voluntario… en fin…

La denuncia fue hecha con valentía por Claudia Julieta Duque en Un Pasquín y muestra cómo funcionaba el control remoto del ex líder de las AUC para pilotear la tribuna de opinión de este personaje.